Para cortar porcelanato sin astillarlo, los cortes rectos se hacen con una cortadora manual de buena calidad (rayado con rueda de widia y quiebre), los cortes en L, curvos o en piezas ya colocadas con amoladora y disco diamantado continuo, y los agujeros para caños con mecha copa diamantada y agua. El porcelanato es mucho más duro que una cerámica común, así que la herramienta y la técnica importan. Abajo está cómo hacer cada tipo de corte, qué herramienta conviene según el formato y cómo trabajar seguro.
Vale para cualquier pieza de nuestra línea de porcelanato, de un 60 × 60 a un 120 × 120, en piso o en pared.
Las herramientas y para qué sirve cada una
| Herramienta | Para qué corte | A favor | En contra |
|---|---|---|---|
| Cortadora manual (de rayado y quiebre) | Rectos de lado a lado | Rápida, limpia, sin polvo | No hace cortes en L, curvos ni tiras muy finas |
| Amoladora con disco diamantado continuo | L, curvas, recortes, ajustes en obra | Versátil | Polvo, riesgo de astillado si se apura, menos recta |
| Cortadora eléctrica al agua (de mesa) | Rectos e ingletes de 45 grados | El corte más prolijo, sin polvo | Equipo grande, más para colocadores |
| Mecha copa diamantada | Agujeros para caños y canillas | Agujero redondo y limpio | Lenta, necesita agua |
| Pinza de cerámica (tenaza) | Pequeños ajustes en bordes | Barata | Solo para retoques, deja borde irregular |
Para el disco de amoladora, buscá uno de banda continua específico para porcelanato. Los segmentados (con ranuras) son para hormigón y ladrillo: en porcelanato astillan el borde.
Seguridad antes de empezar
- Anteojos de seguridad: siempre. Las esquirlas de porcelanato son filosas.
- Barbijo para polvo fino: el polvo del corte en seco contiene sílice cristalina, que no hay que respirar. Mejor cortar al aire libre, con agua o con aspiración.
- Protección auditiva con la amoladora.
- Guantes para manipular piezas cortadas: los bordes cortan.
- Pieza bien apoyada: sobre una superficie plana y firme, nunca sobre las rodillas ni en el aire.
Corte recto con cortadora manual
- Marcá la línea de corte con lápiz o marcador fino, midiendo dos veces. Restale la junta.
- Apoyá la pieza con la línea justo sobre la guía central de la cortadora, con la cara vista hacia arriba.
- Rayá en una sola pasada, de punta a punta, con presión pareja. Pasar dos veces no ayuda: desvía la línea y astilla.
- Quebrá bajando la palanca con el separador apoyado en el centro de la pieza, con un golpe firme y seco.
- Repasá el canto con una piedra de pulir o una lija al agua si quedó filoso o con microastillas.
Para piezas de 60 × 120 o más, hace falta una cortadora de por lo menos ese largo. Con una más corta, el corte no se puede hacer de una sola vez.
Tiras finas: por debajo de unos 3 a 4 cm, la cortadora manual suele romperlas. Cortalas con amoladora o, mejor, replanteá para que no queden tiras tan finas contra la pared.
Corte en L o recortes con amoladora
Es el corte típico alrededor de un marco de puerta, un pilar o un mueble fijo.
- Marcá la L y pegá cinta de papel sobre la línea: protege el esmalte y se ve mejor la marca.
- Cortá desde la cara vista, con el disco girando hacia afuera de la pieza, avanzando despacio. Dejá que el disco corte: forzarlo calienta, desvía y astilla.
- No te pases en la esquina interior: terminá el último centímetro de cada lado desde atrás o con la pieza dada vuelta, así el sobrecorte no se ve.
- Rompé el sobrante con suavidad y repasá el canto.
Mojar la zona de corte con un rociador reduce el polvo y el calentamiento del disco.
Agujeros para caños y canillas
- Medí el centro del caño desde dos bordes de referencia y trasladalo a la pieza.
- Elegí la mecha copa un poco más grande que el caño: el rosetón tapa el borde.
- Arrancá inclinado para hacer una pequeña media luna y después enderezá el taladro. Así la mecha no "camina" sobre el esmalte.
- Con agua, a baja velocidad, sin percutor. Una botella con un hilo de agua o una plantilla con esponja mojada alcanza.
- Atravesá sin forzar hasta el final.
Si el caño está en el borde de la pieza, otra opción es cortar la pieza en dos justo por el centro del agujero, hacer las dos medias lunas y pegarlas juntas: la junta queda casi invisible.
Cortes en curva
Para una curva (una columna redonda, una bacha de pie), se hacen varios cortes rectos con amoladora desde el borde hasta la línea, como un peine, y se rompen los dientes de a uno con la pinza. Después se repasa la curva con el disco apoyado de costado o con una piedra. Lleva tiempo; si la curva queda a la vista, conviene una cortadora al agua o un colocador con experiencia.
Ingletes a 45 grados
En esquinas salientes de pared, nichos o escalones, las dos piezas se cortan a 45 grados para que se encuentren sin canto a la vista. Con amoladora es difícil lograrlo prolijo; lo habitual es una cortadora al agua con cabezal inclinable. En porcelanatos esmaltados, un inglete mal hecho deja ver el cuerpo de la pieza: un perfil de terminación es la alternativa más segura y protege el canto de golpes.
Planificar los cortes antes de cortar
El mejor corte es el que no hace falta. Antes de empezar, presentá una fila de piezas en seco a lo largo y otra a lo ancho del ambiente, con las crucetas puestas, y fijate cómo terminan contra las paredes. Si en un lado queda una tira de 5 cm, corré todo el arranque media pieza: vas a tener dos cortes de 30 cm, uno en cada pared, en lugar de una tira finita que se rompe al cortarla y se ve mal. En general, el corte más grande va donde más se ve (la puerta de entrada, frente al ventanal) y los más chicos contra los muebles fijos.
Cuando la pared no está a escuadra, que es lo más común, las piezas del borde no son rectángulos: miden distinto en cada punta. Medí cada una en sus dos extremos, marcá los dos puntos y uní con una regla. Numerá las piezas cortadas con lápiz en el dorso para no confundirlas.
Cortes para zócalos y para marcos de puertas
Si vas a hacer el zócalo con el mismo porcelanato, cortá las tiras con la cortadora manual a lo largo de la pieza (en un 60 × 120, tiras de 120 cm de largo rinden más que de 60) y dejá arriba el canto de fábrica, que es el más prolijo. En los marcos de madera de las puertas, en vez de recortar la pieza con la forma del marco, se suele rebajar el pie del marco con una sierra apoyada sobre un retazo de porcelanato con su adhesivo: la pieza entra por debajo y el corte queda oculto. Con marcos de chapa no se puede; ahí se recorta la pieza con amoladora siguiendo el perfil.
Cortar piezas grandes
- Entre dos personas: una pieza de 60 × 120 de 10 mm pesa unos 16 kg y se quiebra si se flexiona.
- Apoyo completo: que la pieza no quede en voladizo mientras se corta con amoladora.
- Cortadora del largo de la pieza para los cortes rectos.
- Mover siempre de canto, nunca acostada sin apoyo.
Más detalles sobre el manejo de estos formatos en la nota de porcelanato de gran formato.
Errores comunes al cortar
- Rayar dos veces con la cortadora manual: la línea se desvía y el quiebre sale torcido.
- Disco segmentado o gastado: astilla el esmalte. Un disco para porcelanato en buen estado hace toda la diferencia.
- Cortar desde atrás en una pieza esmaltada: el disco sale por la cara vista y la astilla.
- No restar la junta: la pieza no entra y hay que recortarla de nuevo.
- Cortar sin calcular: conviene replantear todo el ambiente antes, para que los cortes queden contra las paredes menos visibles y no aparezcan tiras finas.
Para planificar bien los cortes y calcular el material, sumá el 10 % de desperdicio. Si querés ver el resto del proceso, está en cómo colocar porcelanato y en la lista de herramientas para colocar pisos.
Preguntas frecuentes
¿Con qué se corta el porcelanato?
Los cortes rectos, con cortadora manual de rayado y quiebre. Los cortes en L, curvas y recortes, con amoladora y disco diamantado continuo. Los agujeros, con mecha copa diamantada y agua.
¿Qué disco va en la amoladora para porcelanato?
Uno diamantado de banda continua, específico para porcelanato. El segmentado astilla el borde.
¿Cómo se corta porcelanato sin que se astille?
Cinta de papel sobre la línea, corte desde la cara vista, disco en buen estado, avance lento y sin forzar. Después, repasá el canto con una piedra o lija al agua.
¿Se puede cortar una pieza ya colocada?
Sí, con amoladora y mucho cuidado, por ejemplo para ajustar contra un marco. Protegé las piezas vecinas con cinta y trabajá con el disco a poca profundidad para no dañar la carpeta o los caños.
